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TITULO:¡COMUNICANDONOS DESDE EL RUEGO DESESPERADO! ENCUENTRO N°11

TEXTO BIBLICO: Salmo 23 “Jehová es mi pastor; nada me faltará. En lugares de delicados pastos me hará descansar; junto a aguas de reposo me pastoreará. Confortará mi alma; me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre. Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; tu vara y tu cayado me infundirán aliento. Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores; unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando. Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida y en la casa de Jehová morare por largos días». Versión REINA –VALERA, 1960.

INTRODUCCIÓN: El término ruego o súplica no necesita muchas explicaciones, pero comúnmente se corre el peligro de que esto está relacionado a una petición insistente, ante esto, es necesario mirar el texto e imaginarnos que significaba esto en la antigüedad. En la cultura hebrea el suplicante se ponía bajo la protección de un superior para escapar de un peligro y bajo algunos gestos simbólicos el suplicante era totalmente dependiente del que le suplicaba. “Suplicar a Dios” entonces es presentarse ante él en postura de suplicante y levantar los ojos, tender las manos, postrarse ante Dios, y refugiarse en él.

DEL TEXTO BÍBLICO: El salmo 23, la imagen elemental de la figura del pastor, que puede haber inspirado al pueblo en medio de la experiencia de su vida como nómades oh, en el mejor caso, en la vivencia histórica del retorno del exilio Babilónico. En ambos casos, es en esos momentos de incertidumbre donde el pueblo pone en su memoria y en sus labios la imagen del Dios que actúa como pastor de su pueblo. Ese pastor que les da la seguridad de que nada les falta (verbo presente no futuro) y les hace descansar, porque pastorea, conforta y consuela en el aquí y hoy.

CONCLUSIÓN: Al leer el salmo 23 con una óptica distinta, nos recuerda el alivio que quiere producir el señor siendo nuestro pastor, especialmente con los grandes dolores que la vida nos pone por delante. Será esta imagen que recogerán los evangelios y la recuperarán para alentar a las primeras comunidades cristianas que estaban experimentando la persecución por causa de la fe en Cristo. AL igual que esas primeras comunidades, el Señor nos ha alentado a través del tiempo especialmente en los momentos más difíciles que nos toca vivir sobre todo ahora.

AMADOS(AS) ALUMNOS(AS) PROFESORES (AS). La Fe, la Esperanza y el Amor, que tanto necesitamos, se tiene que seguir experimentando todos los días. AMÉN.